Debemos ser conscientes de la importancia de la literatura infantil, no sólo a la hora de desarrollar la capacidad recreativa, creadora, de expresión, imaginativa; sino también en la adquisición de actitudes y valores, de conocimiento del mundo, de capacidad crítica y estética, de toma de conciencia y, en último término, en la toma de opciones. SEÑORES ESTUDIANTES BIENVENIDOS A ESTA NUEVA EXPERIENCIA PEDAGÓGICA
jueves, 17 de septiembre de 2015
jueves, 13 de agosto de 2015
DISEÑO DEL PLAN DE CLASES DESDE EL MODELO SOCIOFORMATIVO ( CORREGIDO)
darclick aquidiseño de plan de clase
DOCENTES
RICARDO ATENCIA
ABRAHAN CORREA
TATIANA ASSIA
MARCELIANO SUAREZ
https://drive.google.com/file/d/0BzfnZ_fP8CupUnVRTUNGdlhheFU/view?usp=sharing
ESCUELA NORMAL SUPERIOR DE COROZAL
DOCENTES
RICARDO ATENCIA
ABRAHAN CORREA
TATIANA ASSIA
MARCELIANO SUAREZ
https://drive.google.com/file/d/0BzfnZ_fP8CupUnVRTUNGdlhheFU/view?usp=sharing
ESCUELA NORMAL SUPERIOR DE COROZAL
ENFOQUE VISIONARIO
Las
escuelas normales y las universidades formadoras de pedagogos en sus pensum hacen hincapié en el estudio de
diferentes corrientes de pensamiento,
modelos y filósofos de la educación
que en su momento aportaron su grano de
arena para mejorar los procesos de enseñanza- aprendizaje; es así que se
profundiza en pensadores como Sócrates,
platón, Descartes, Comenio, Roseau, entre otros; o en modelos como el
conductista, constructivista, la escuela nueva, el romanticismo, y
aun suscitan. La historia de la
educación ha sido compleja; se ha trabajado con la teoría del momento
buscando siempre el aprendizaje del
estudiante. Desde este punto de vista ha existido la preocupación de
transformar la educación a partir de los métodos de enseñanza que
empleamos en nuestras aulas, que se ha venido trabajando por conseguir
logros significativos en los estudiantes.
La
historia es cambiante, como cambia y avanza la tecnología. Hoy nos presentan un
nuevo enfoque visionario para desarrollar verdaderamente competencias desde la
socio formación, enfoque sustentado por el doctor Sergio Tobón quien presenta
una nueva propuesta educativa partiendo de la gestión curricular por
competencias y prioriza los proyectos formativos, el trabajo colaborativo
partiendo del contexto inmediato del estudiante. Esta propuesta busca motivar a
los docentes para que mejoren sus prácticas de aula, partiendo desde las leyes
vigentes y políticas nacionales, respetando los proyectos educativos
institucionales. Solo inquieta al docente
abordar problemáticas del entorno y contribuir a mejorar o solucionar
una situación real de su comunidad sentida; una buena práctica pedagógica
contextualizada enriquece y motiva al estudiante y además lo convierte en
jalonador de su propio desarrollo y el de los demás.
Las escalas evaluativas nacionales e
institucionales han tomado como referencia los números para medir los resultado
de los estudiantes, sin tener en cuenta los procesos; este enfoque
promueve actividades de trabajo
colaborativo entre estudiantes, docentes y directivos en función de metas establecidas. su línea de acción está
basada en el respeto de las emociones y
opiniones de los demás, el docente o el equipo de trabajo hace el juicio acorde
a unos criterios establecidos con
anterioridad buscando mediar en la formación integral del estudiante,
donde prima como resultado una evidencia y una competencia esperada. Los
espacios de formación bajo este enfoque se organizan de tal manera que los
estudiantes se sientan cómodos, motivados y a gusto con la clase, permitiendo la salida a otros
ambientes donde también se puede aprender en cooperación con la tecnología a la
mano con que se cuenta.
No
basta con apropiarse con la teoría de este enfoque sino hay un verdadero cambio
en las prácticas de aula de los docentes, si sigo trabajando con números antes
que preocuparme por los procesos que llevan a mi estudiantes a conseguir una
meta deseada o dejo fluir las cosas como van sin ayudar a contribuir con un
problema de mi institución, mi comunidad
o de la sociedad. ¿Dejo seguir las cosas como van? ¿Cuál es mi papel en
mi institución…? ¿Cómo mejoro y ayudo a los demás? ¿Me comprometo a cambiar mi
vida profesional…?. Un presente y un futuro te dan la respuesta.
TATIANA EDITH ASSIA VILLADIEGO
MI CONTENDOR: “LAS COMPETENCIAS DEL SIGLO XXI”.
A lo
largo del tiempo la educación se ha tenido que enfrentar a varios retos,
siendo el principal reto, cumplir y
llevar a cabo un buen proceso de enseñanza aprendizaje, con el fin de mejorar
las necesidades de la sociedad en sus
variados contextos educativos, para ello, tendrá que tener en cuenta algunas
pedagogías que coexistan dentro de ciertos paradigmas en el campo disciplinario
de la pedagogía, al igual que se adapta a los estilos de aprendizajes que cada
persona utiliza para aprender. En este sentido tiene cabida el enfoque
Socioformativo, puesto que es capaz de interpretar los contextos para dar
resolución a los problemas mediante la colaboración, el proyecto ético de vida,
la gestión del conocimiento y el emprendimiento.
Si
partimos del hecho de que, “Educar es hacer operante una filosofía”,
entenderíamos que los modelos pedagógicos, enfoques o tendencias pedagógicas,
expresan una concepción acerca de la educación frente al momento histórico en
el cual se definen las necesidades educativas de la sociedad, contemplan una
serie de aspectos conceptuales, didácticos y metodológicos para el proceso de
enseñanza aprendizaje, entendiendo al
ser humano físico, biológico, psíquico, cultural, social, histórico, que
aprende desde donde esté, que toma conocimientos y conciencia al mismo tiempo
de su identidad compleja y de su identidad común y la irradia a todos los demás
humanos que lo rodean, ahí cobra vida una institucionalidad como la Escuela,
puesto que, lograr que los estudiantes por su paso tengan una experiencia de
aprendizaje que los conduzca a tomar conciencia de su actuar, a desarrollar las
competencias genéricas y específicas de acuerdo con su contexto actual es un
gran reto enorme, máximo cuando hay que
poner a tono los procesos curriculares. Por ello, cobra vida el currículo por
competencias, el cual es un proceso humano y una actividad cultural, por lo tanto
es algo vivo, en continua organización, en el sentido de que se da con base en
una estructura dinámica e interna, que en este caso son los propósitos de
formación con base en las competencias. En ese sentido, es muy relevante los
argumentos que se presentan desde la socioformación, donde se aborda la gestión
del currículo por competencias como una contribución para elevar la calidad de
los procesos educativos desde las instituciones.
Sin
embargo, existen ciertas discrepancias frente al verdadero papel que cumplen
las competencias y lo que está en juego alrededor de ellas y para poder
comprenderlo un poco es preciso hacer algunos señalamientos: Empecemos por
señalar que hay tres elementos implicados en este asunto: 1. La base
epistemológica subyacente a la teoría de las competencias; 2. La propuesta
pedagógica concreta; 3. El marco social, económico y político en que surge.
En
cuanto a la base epistemológica, es presentada como un desarrollo del
constructivismo pedagógico de Piaget, Vygotsky y Freinet. Según Nico Hirtt,
pedagogo belga, la pedagogía de las competencias nace del “constructivismo
filosófico” (también llamado radical o epistemológico o “relativismo”) no del
“constructivismo pedagógico”. Para el constructivismo filosófico, la realidad
depende de la construcción mental del observador, la cual, a su vez, se basa en
las experiencias personales. De manera que para esta perspectiva la ciencia no
busca la “verdad”, ni el conocimiento “objetivo”, porque existen tantas
verdades como observadores haya. Hirtt nos alerta para no confundir
“constructivismo pedagógico” (Piaget, Vigotsky) con “constructivismo
epistemológico”. Para Piaget y Vygotsky, la existencia del mundo real u
objetivo no estaba cuestionada. La pedagogía debía llevar al estudiante hacia el
conocimiento (como fin último de la educación) mediante una serie variada de
técnicas en la que el educando es ente activo para que vaya “construyendo” ese
conocimiento a partir de experiencias concretas y compresibles para él: “… los
conceptos se adquieren más fácilmente y más eficazmente cuando durante el
aprendizaje el educando pasa por un proceso de (re)construcción de
conocimientos…, por su participación en un proceso hipotético-deductivo”, dice
Hirtt. Estas dos posturas, genera un gran debate epistemológico: el positivismo
con toda su carga de “objetividad” al servicio de intereses concretos, y
el pedagógico, que es el interesante,
dándole valor a la capacidad del docente de desarrollar “programas analíticos
por competencias”, para transmitir conocimientos.
En
todo caso, la pedagogía de las competencias la podemos resumir en tres pilares:
saber ser (comportamiento), saber hacer (habilidades) y saberes
(conocimientos). Dividen las competencias en tres niveles según las capacidades
que se entregan al educando: Básicas (efectividad personal), genéricas (mayor
empleabilidad) y específicas (dominio funcional de un área).
Frente
a estos conceptos cada vez es claro que debemos ir desarrollando posturas de un
verdadero cambio de paradigma. La socioformación propone un profesorado con
mayor reflexión y una profunda concepción acerca de la relevancia de su labor
como facilitador del aprendizaje y promotor de emprendimiento; una actitud
consciente de la necesidad de incidir en los individuos para que estos, a su vez,
se interesen en resolver, con pertinencia y de manera colaborativa, las
problemáticas del contexto económico, social y político. Esto sí puede marcar
diferencia; más que los procesos de reestructura curricular que se realizan en
forma periódica sin generar cambios relevantes.
De
hecho las seis competencias propuestas desde este marco de la socioformación es
bastante interesante y retador: el Proyecto ético de vida, el emprendimiento,
trabajo colaborativo, gestión del conocimiento, desarrollo sustentable y la
comunicación bilingüe, lo que faltaría en última instancia es encontrar el
maestro ideal: que sea dinámico, activo e innovador, creativo, que enseñe a
controlar emociones, que genere siempre mentalidad positiva para que la actitud
ante las diversas situaciones de la vida sea la mejor, que sea un maestro del
siglo XXI y su contendor no sean los estudiantes.
ABRAHAM
MIGUEL CORREA PALENCIA
EL ENFOQUE SOCIO FORMATIVO COMO EXPRESIÓN DE MEJORAMIENTO DE LA CALIDAD DE LOS PROCESOS EDUCATIVOS
En
Colombia en las últimas décadas se han operacionalizados procesos que promueven
la implementación de las competencias como alternativa para estimular los
saberes, conocimientos, haceres, habilidades, pensamientos , carácter, y
valores que promuevan en los estudiantes acciones de formación integral, que
propendan por el crecimiento de cada estudiante de sus habilidades y destrezas,
que le permitan al estudiante comprender, transformar y promover la
transformación de la realidad como evidencia de su crecimiento como persona y
como ciudadano de un país en permanente transformación.
El
discurso pedagógico de la actualidad está fundamentado en la sociedad del conocimiento
como una respuesta para aportar los diversos modelos y enfoque pedagógico, de
allí que la socioformación fundamente sus sentidos en enfoques estructurados a
partir de las competencias parta responder a directamente a las necesidades de
esta sociedad y con ello la generación de cambios sustanciales en la actividad
docente, que no solo forme saberes sino que promueva proyectos de vida que
consoliden en cada estudiante retos para transformar el contexto, generar
proyectos creativos, y desarrollar la capacidad de emprendimiento.
La
propuesta de uno enfoque socioformativo que construya en el aprendiente las
acciones cognitivas, emocionales y sociales para identificar, interpretar,
argumentar y resolver problemas del contexto en las que prevalezca no solo la
aprehensión de conocimientos, sino formación ético-emocional como una
alternativa para desarrollar de forma integral el saber ser, el saber hacer y el saber conocer
y el saber convivir hacia el camino de la construcción de un sujeto competente
con oportunidad para actuar de manera significativa en el desarrollo de
procesos sociales, un aprendiente con la capacidad para dimensionar y
participar en sus propios procesos de aprendizaje; es por ello que la socioformación se presenta
como la alternativa para construir en las escuelas incentivos pedagógicos que
dinamicen la acción educativa con miras a mejorar la calidad de la educación, tarea empieza desde la misma forma de enseñanza
a los estudiantes, del hacer de las cosas, de cómo pensamos cada procesos, de
las implicaciones frente a los
compromisos adquiridos, y de la humanización de la misma cultura de formación
educativa.
La
propuesta del enfoque socioformativo fundamentado en competencias es promover
procesos que estimulen la sociedad del conocimiento pero que al tiempo generen
el fortalecimiento de valores y comportamientos de crecimiento académico,
social y cultural, es por ello que (Tobón, 2010) al ofrecer como alternativa
educativa la socioformación entrega una propuesta educativa que dinamiza la
formación integral, construye una cultura ética, establece políticas de
construcción social y resuelve problemas del contexto, como la mejores acciones
para hacer de la educación un acto creativo que forme ser integrales.
Un
enfoque socioformativo basado en competencias se observa como una de las
mejores formas de crecimiento en los procesos pedagógicos que emprende el
maestro y la transformación de este mediante la dinamización de estrategias es
la oportunidad que se debe tener para el crecimiento integral de cada
aprehendiente, pero igualmente en el desarrollo de una un enfoque
verdaderamente transformador
RICARDO
ATENCIA PÉREZ
martes, 11 de agosto de 2015
LINEAS Y SUS CLASES
EJERCICIO PEDAGOGICO REALIZADO POR LOS DOCENTES TATIANA ASSIAS, RICARDO ATENCIA, ABRAHAN CORREA Y MARCELIANO SUAREZ ORTEGA DE LA ESCUELA NORMAL SUPERIOR DE COROZAL
martes, 21 de julio de 2015
ENFOQUE SOCIOFORMATIVO UNA PROPUESTA SUSTENTADA EN LA REFLEXIÓN DEL PENSAMIENTO COMPLEJO
Actualmente
el debate existente en Colombia en relación al desarrollo, promoción e implementación de una cultura
pedagógica que facilite competencias, invita no solo la reflexión crítica de lo
que hacemos, sino de la forma cómo lo hacemos, buscando con ello generar en los sujetos que aprenden acciones de pensamiento que aseguren en cada
participante un proceso educativo que estimule la recreación creativa de
soluciones a cada situación problémica, y con ella, la oportunidad de
responder no sólo a los objetos de aprendizaje, sino al desarrollo de
las exigencias tecnológicas del universo contemporáneo.
El
maestro moderno debe ser un excelente lector contextual, acción que lo invita a
conocer la realidad de los procesos de
aprendizaje y de enseñanza, y los contextos sociopolíticos y personales que se
generan en las cercanías del sujeto que aprende. Nunca se debe olvidar que un
maestro lector de los saberes, construye
en colectivo cada uno de los haceres como forma estratégica para promover el
saber convivir; un enseñante que recree desde su creatividad y libertad de
pensamiento las realidades, pero que también se atreva a sembrar futuro.
Precisemos
entonces, un maestro socioformador es un sujeto cuyo pensamiento complejo
despierta en sus estudiantes estrategias para la construcción colectiva de
conocimientos al tiempo que estimula oportunidades para crecer tanto académica
como personalmente; un maestro facilitador de procesos con la capacidad de adquirir
y dar, de ser y de servir; un académico que enseñe con el ejemplo pero que al
mismo instante eduque creativamente desde los valores.
El
otro debate pendiente en el país hace referencia a cómo educar estudiantes
competentes, que a la vez, promuevan el desarrollo de valores socioformativos
en relación a que la exigencia existente
en Colombia es que no sólo se eduque en conocimientos y contenidos, sino
que se forme la persona de manera integral, ello nos hace pensar que cada sujeto que aprende es como un diamante
que para que pueda adquirir su forma final debe ser tallado con toda la ternura
educativa posible, y a la vez, jamás pierda su propio brillo, un ser humano en
cuyas actuaciones se establezcan de manera dinámica el comprender e interpretar los porqués de las
actuaciones de los seres humanos; hacia la búsqueda de la construcción del ser y el deber ser, y, derivado de ello, entre
el saber hacer y saber ser y valer; es por ello que, en el enfoque socioformativo
basado en competencias se debe entender como la acción que adquiere una persona
para transformar su contexto apropiándose en lo que sabe, lo que hace, lo que
valora, lo que saber hacer y lo que lo fundamenta en el proceso de crecimiento sociopersonal.
El
enfoque socioformativo basado en competencias es una oportunidad para que se fundamente la búsqueda del bien común, promover y vivir una cultura armónica
hacia una sociedad de paz, con justicia, equidad y bienestar para cada
miembro que participa en el proceso de formación, de allí que se requiera promover
a nivel de la educación condiciones especiales para facilitar la formación en
competencias a partir de lineamientos que articulen procesos sociales,
económicos, políticos, religiosos, deportivos, artísticos, ambientales y
culturales al tiempo que promueva la adquisición de saberes como un acto de
profunda formación y desarrollo de un proceso integral en el sujeto.
Actuar
desde el enfoque socioformativo implica establecer acciones no solo del
pensamiento crítico sino desde el pensamiento complejo, es por ello que se
requiere que el estudiante piense lo que
realmente desea adquirir como saber no solo para su futura profesión, sino para
la vida misma, es por ello que el estudiante aprende en colectivo lo que
necesita personalmente, y dimensiona personalmente lo que le aportara a la
sociedad en la que cohabita.
Hablar
de socioformación implica entonces conversar sobre desarrollo integral, visto
este como la capacidad que tiene el docente de dar y recibir de sus estudiantes
y la habilidad que tienen los aprehendientes de servir sin ninguna limitación,
más que las que le imponga el sociosistema en el que cohabita.
MARCELIANO SUÁREZ ORTEGA
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