jueves, 13 de agosto de 2015

DISEÑO DEL PLAN DE CLASES DESDE EL MODELO SOCIOFORMATIVO ( CORREGIDO)

darclick aquidiseño de plan de clase

DOCENTES

RICARDO ATENCIA
ABRAHAN CORREA
TATIANA ASSIA
MARCELIANO SUAREZ

https://drive.google.com/file/d/0BzfnZ_fP8CupUnVRTUNGdlhheFU/view?usp=sharing

ESCUELA NORMAL SUPERIOR DE COROZAL 

ENFOQUE VISIONARIO




Las escuelas normales y las universidades formadoras de pedagogos  en sus pensum hacen hincapié en el estudio de diferentes  corrientes de pensamiento, modelos  y filósofos de la educación que  en su momento aportaron su grano de arena para mejorar los procesos de enseñanza- aprendizaje; es así que se profundiza en pensadores como  Sócrates, platón, Descartes, Comenio, Roseau, entre otros; o en modelos como el conductista, constructivista, la escuela nueva, el romanticismo,  y  aun  suscitan. La historia de la educación ha sido compleja; se ha trabajado con la teoría del momento buscando  siempre el aprendizaje del estudiante. Desde este punto de vista ha existido la preocupación de transformar la educación a partir de los métodos de enseñanza   que  empleamos en nuestras aulas, que se ha venido trabajando por conseguir logros significativos en los estudiantes.

La historia es cambiante, como cambia y avanza la tecnología. Hoy nos presentan un nuevo enfoque visionario para desarrollar verdaderamente competencias desde la socio formación, enfoque sustentado por el doctor Sergio Tobón quien presenta una nueva propuesta educativa partiendo de la gestión curricular por competencias y prioriza los proyectos formativos, el trabajo colaborativo partiendo del contexto inmediato del estudiante. Esta propuesta busca motivar a los docentes para que mejoren sus prácticas de aula, partiendo desde las leyes vigentes y políticas nacionales, respetando los proyectos educativos institucionales. Solo inquieta al docente  abordar problemáticas del entorno y contribuir a mejorar o solucionar una situación real de su comunidad sentida; una buena práctica pedagógica contextualizada enriquece y motiva al estudiante y además lo convierte en jalonador de su propio desarrollo y el de los demás.

 Las escalas evaluativas nacionales e institucionales han tomado como referencia los números para medir los resultado de los estudiantes,  sin  tener en cuenta los procesos; este enfoque promueve actividades de trabajo  colaborativo entre estudiantes, docentes y directivos en función de  metas establecidas. su línea de acción está basada  en el respeto de las emociones y opiniones de los demás, el docente o el equipo de trabajo hace el juicio acorde a unos criterios establecidos con  anterioridad buscando mediar en la formación integral del estudiante, donde prima como resultado una evidencia y una competencia esperada. Los espacios de formación bajo este enfoque se organizan de tal manera que los estudiantes se sientan cómodos, motivados y a gusto con  la clase, permitiendo la salida a otros ambientes donde también se puede aprender en cooperación con la tecnología a la mano con que se  cuenta. 

No basta con apropiarse con la teoría de este enfoque sino hay un verdadero cambio en las prácticas de aula de los docentes, si sigo trabajando con números antes que preocuparme por los procesos que llevan a mi estudiantes a conseguir una meta deseada o dejo fluir las cosas como van sin ayudar a contribuir con un problema de mi institución, mi comunidad  o de la sociedad. ¿Dejo seguir las cosas como van? ¿Cuál es mi papel en mi institución…? ¿Cómo mejoro y ayudo a los demás? ¿Me comprometo a cambiar mi vida profesional…?. Un presente y un futuro te dan la respuesta.



                                                           TATIANA EDITH ASSIA VILLADIEGO

MI CONTENDOR: “LAS COMPETENCIAS DEL SIGLO XXI”.


A lo largo del tiempo la educación se ha tenido que enfrentar a varios retos, siendo  el principal reto, cumplir y llevar a cabo un buen proceso de enseñanza aprendizaje, con el fin de mejorar las necesidades de la sociedad  en sus variados contextos educativos, para ello, tendrá que tener en cuenta algunas pedagogías que coexistan dentro de ciertos paradigmas en el campo disciplinario de la pedagogía, al igual que se adapta a los estilos de aprendizajes que cada persona utiliza para aprender. En este sentido tiene cabida el enfoque Socioformativo, puesto que es capaz de interpretar los contextos para dar resolución a los problemas mediante la colaboración, el proyecto ético de vida, la gestión del conocimiento y el emprendimiento.

Si partimos del hecho de que, “Educar es hacer operante una filosofía”, entenderíamos que los modelos pedagógicos, enfoques o tendencias pedagógicas, expresan una concepción acerca de la educación frente al momento histórico en el cual se definen las necesidades educativas de la sociedad, contemplan una serie de aspectos conceptuales, didácticos y metodológicos para el proceso de enseñanza  aprendizaje, entendiendo al ser humano físico, biológico, psíquico, cultural, social, histórico, que aprende desde donde esté, que toma conocimientos y conciencia al mismo tiempo de su identidad compleja y de su identidad común y la irradia a todos los demás humanos que lo rodean, ahí cobra vida una institucionalidad como la Escuela, puesto que, lograr que los estudiantes por su paso tengan una experiencia de aprendizaje que los conduzca a tomar conciencia de su actuar, a desarrollar las competencias genéricas y específicas de acuerdo con su contexto actual es un gran reto enorme, máximo  cuando hay que poner a tono los procesos curriculares. Por ello, cobra vida el currículo por competencias, el cual es un proceso humano y una actividad cultural, por lo tanto es algo vivo, en continua organización, en el sentido de que se da con base en una estructura dinámica e interna, que en este caso son los propósitos de formación con base en las competencias. En ese sentido, es muy relevante los argumentos que se presentan desde la socioformación, donde se aborda la gestión del currículo por competencias como una contribución para elevar la calidad de los procesos educativos desde las instituciones.

Sin embargo, existen ciertas discrepancias frente al verdadero papel que cumplen las competencias y lo que está en juego alrededor de ellas y para poder comprenderlo un poco es preciso hacer algunos señalamientos: Empecemos por señalar que hay tres elementos implicados en este asunto: 1. La base epistemológica subyacente a la teoría de las competencias; 2. La propuesta pedagógica concreta; 3. El marco social, económico y político en que surge.

En cuanto a la base epistemológica, es presentada como un desarrollo del constructivismo pedagógico de Piaget, Vygotsky y Freinet. Según Nico Hirtt, pedagogo belga, la pedagogía de las competencias nace del “constructivismo filosófico” (también llamado radical o epistemológico o “relativismo”) no del “constructivismo pedagógico”. Para el constructivismo filosófico, la realidad depende de la construcción mental del observador, la cual, a su vez, se basa en las experiencias personales. De manera que para esta perspectiva la ciencia no busca la “verdad”, ni el conocimiento “objetivo”, porque existen tantas verdades como observadores haya. Hirtt nos alerta para no confundir “constructivismo pedagógico” (Piaget, Vigotsky) con “constructivismo epistemológico”. Para Piaget y Vygotsky, la existencia del mundo real u objetivo no estaba cuestionada. La pedagogía debía llevar al estudiante hacia el conocimiento (como fin último de la educación) mediante una serie variada de técnicas en la que el educando es ente activo para que vaya “construyendo” ese conocimiento a partir de experiencias concretas y compresibles para él: “… los conceptos se adquieren más fácilmente y más eficazmente cuando durante el aprendizaje el educando pasa por un proceso de (re)construcción de conocimientos…, por su participación en un proceso hipotético-deductivo”, dice Hirtt. Estas dos posturas, genera un gran debate epistemológico: el positivismo con toda su carga de “objetividad” al servicio de intereses concretos, y el  pedagógico, que es el interesante, dándole valor a la capacidad del docente de desarrollar “programas analíticos por competencias”, para transmitir conocimientos.

En todo caso, la pedagogía de las competencias la podemos resumir en tres pilares: saber ser (comportamiento), saber hacer (habilidades) y saberes (conocimientos). Dividen las competencias en tres niveles según las capacidades que se entregan al educando: Básicas (efectividad personal), genéricas (mayor empleabilidad) y específicas (dominio funcional de un área).

Frente a estos conceptos cada vez es claro que debemos ir desarrollando posturas de un verdadero cambio de paradigma. La socioformación propone un profesorado con mayor reflexión y una profunda concepción acerca de la relevancia de su labor como facilitador del aprendizaje y promotor de emprendimiento; una actitud consciente de la necesidad de incidir en los individuos para que estos, a su vez, se interesen en resolver, con pertinencia y de manera colaborativa, las problemáticas del contexto económico, social y político. Esto sí puede marcar diferencia; más que los procesos de reestructura curricular que se realizan en forma periódica sin generar cambios relevantes.

De hecho las seis competencias propuestas desde este marco de la socioformación es bastante interesante y retador: el Proyecto ético de vida, el emprendimiento, trabajo colaborativo, gestión del conocimiento, desarrollo sustentable y la comunicación bilingüe, lo que faltaría en última instancia es encontrar el maestro ideal: que sea dinámico, activo e innovador, creativo, que enseñe a controlar emociones, que genere siempre mentalidad positiva para que la actitud ante las diversas situaciones de la vida sea la mejor, que sea un maestro del siglo XXI y su contendor no sean los estudiantes.



ABRAHAM MIGUEL CORREA PALENCIA


EL ENFOQUE SOCIO FORMATIVO COMO EXPRESIÓN DE MEJORAMIENTO DE LA CALIDAD DE LOS PROCESOS EDUCATIVOS

En Colombia en las últimas décadas se han operacionalizados procesos que promueven la implementación de las competencias como alternativa para estimular los saberes, conocimientos, haceres, habilidades, pensamientos , carácter, y valores que promuevan en los estudiantes acciones de formación integral, que propendan por el crecimiento de cada estudiante de sus habilidades y destrezas, que le permitan al estudiante comprender, transformar y promover la transformación de la realidad como evidencia de su crecimiento como persona y como ciudadano de un país en permanente transformación.

El discurso pedagógico de la actualidad está fundamentado en la sociedad del conocimiento como una respuesta para aportar los diversos modelos y enfoque pedagógico, de allí que la socioformación fundamente sus sentidos en enfoques estructurados a partir de las competencias parta responder a directamente a las necesidades de esta sociedad y con ello la generación de cambios sustanciales en la actividad docente, que no solo forme saberes sino que promueva proyectos de vida que consoliden en cada estudiante retos para transformar el contexto, generar proyectos creativos, y desarrollar la capacidad de emprendimiento.

La propuesta de uno enfoque socioformativo que construya en el aprendiente las acciones cognitivas, emocionales y sociales para identificar, interpretar, argumentar y resolver problemas del contexto en las que prevalezca no solo la aprehensión de conocimientos, sino formación ético-emocional como una alternativa para desarrollar de forma integral el  saber ser, el saber hacer y el saber conocer y el saber convivir hacia el camino de la construcción de un sujeto competente con oportunidad para actuar de manera significativa en el desarrollo de procesos sociales, un aprendiente con la capacidad para dimensionar y participar en sus propios procesos de aprendizaje;  es por ello que la socioformación se presenta como la alternativa para construir en las escuelas incentivos pedagógicos que dinamicen la acción educativa con miras a mejorar la calidad de la educación,  tarea empieza desde la misma forma de enseñanza  a los estudiantes, del hacer de  las cosas, de cómo pensamos cada procesos, de las implicaciones frente a  los compromisos adquiridos, y de la humanización de la misma cultura de formación educativa.

La propuesta del enfoque socioformativo fundamentado en competencias es promover procesos que estimulen la sociedad del conocimiento pero que al tiempo generen el fortalecimiento de valores y comportamientos de crecimiento académico, social y cultural, es por ello que (Tobón, 2010) al ofrecer como alternativa educativa la socioformación entrega una propuesta educativa que dinamiza la formación integral, construye una cultura ética, establece políticas de construcción social y resuelve problemas del contexto, como la mejores acciones para hacer de la educación un acto creativo que forme ser integrales.
Un enfoque socioformativo basado en competencias se observa como una de las mejores formas de crecimiento en los procesos pedagógicos que emprende el maestro y la transformación de este mediante la dinamización de estrategias es la oportunidad que se debe tener para el crecimiento integral de cada aprehendiente, pero igualmente en el desarrollo de una un enfoque verdaderamente transformador


RICARDO ATENCIA PÉREZ 

martes, 11 de agosto de 2015

LINEAS Y SUS CLASES


EJERCICIO PEDAGOGICO REALIZADO POR LOS DOCENTES  TATIANA ASSIAS, RICARDO ATENCIA, ABRAHAN CORREA Y MARCELIANO SUAREZ ORTEGA DE LA ESCUELA NORMAL SUPERIOR DE COROZAL

martes, 21 de julio de 2015

ENFOQUE SOCIOFORMATIVO UNA PROPUESTA SUSTENTADA EN LA REFLEXIÓN DEL PENSAMIENTO COMPLEJO

Actualmente el debate existente en Colombia en relación al desarrollo,  promoción e implementación de una cultura pedagógica que facilite competencias, invita no solo la reflexión crítica de lo que hacemos, sino de la forma cómo lo hacemos, buscando con ello  generar en los sujetos que aprenden acciones  de pensamiento que aseguren en cada participante un proceso educativo que estimule la recreación creativa de soluciones a cada situación problémica, y con ella, la oportunidad  de  responder no sólo a los objetos de aprendizaje, sino al desarrollo de las exigencias tecnológicas del universo contemporáneo.
El maestro moderno debe ser un excelente lector contextual, acción que lo invita a  conocer la realidad de los procesos de aprendizaje y de enseñanza, y los contextos sociopolíticos y personales que se generan en las cercanías del sujeto que aprende. Nunca se debe olvidar que un maestro lector de los saberes,  construye en colectivo cada uno de los haceres como forma estratégica para promover el saber convivir; un enseñante que recree desde su creatividad y libertad de pensamiento las realidades, pero que también se atreva a sembrar futuro.
Precisemos entonces, un maestro socioformador es un sujeto cuyo pensamiento complejo despierta en sus estudiantes estrategias para la construcción colectiva de conocimientos al tiempo que estimula oportunidades para crecer tanto académica como personalmente; un maestro facilitador de procesos con la capacidad de adquirir y dar, de ser y de servir; un académico que enseñe con el ejemplo pero que al mismo instante eduque creativamente desde los valores.
El otro debate pendiente en el país hace referencia a cómo educar estudiantes competentes, que a la vez, promuevan el desarrollo de valores socioformativos en relación a que la exigencia existente  en Colombia es que no sólo se eduque en conocimientos y contenidos, sino que se forme la persona de manera integral, ello nos hace pensar que  cada sujeto que aprende es como un diamante que para que pueda adquirir su forma final debe ser tallado con toda la ternura educativa posible, y a la vez, jamás pierda su propio brillo, un ser humano en cuyas actuaciones se establezcan de manera dinámica el  comprender e interpretar los porqués de las actuaciones de los seres humanos; hacia la búsqueda de la construcción del  ser y el deber ser, y, derivado de ello, entre el saber hacer y saber ser y valer; es por ello que, en el enfoque socioformativo basado en competencias se debe entender como la acción que adquiere una persona para transformar su contexto apropiándose en lo que sabe, lo que hace, lo que valora, lo que saber hacer y lo que lo fundamenta en el proceso de crecimiento sociopersonal.
El enfoque socioformativo basado en competencias es una oportunidad  para que se fundamente la búsqueda del  bien común, promover y vivir una cultura armónica  hacia una sociedad de paz,  con justicia, equidad y bienestar para cada miembro que participa en el proceso de formación, de allí que se requiera promover a nivel de la educación condiciones especiales para facilitar la formación en competencias a partir de lineamientos que articulen procesos sociales, económicos, políticos, religiosos, deportivos, artísticos, ambientales y culturales al tiempo que promueva la adquisición de saberes como un acto de profunda formación y desarrollo de un proceso integral en el sujeto.
Actuar desde el enfoque socioformativo implica establecer acciones no solo del pensamiento crítico sino desde el pensamiento complejo, es por ello que se requiere  que el estudiante piense lo que realmente desea adquirir como saber no solo para su futura profesión, sino para la vida misma, es por ello que el estudiante aprende en colectivo lo que necesita personalmente, y dimensiona personalmente lo que le aportara a la sociedad en la que cohabita.
Hablar de socioformación implica entonces conversar sobre desarrollo integral, visto este como la capacidad que tiene el docente de dar y recibir de sus estudiantes y la habilidad que tienen los aprehendientes de servir sin ninguna limitación, más que las que le imponga el sociosistema en el que cohabita.

                                                                    MARCELIANO SUÁREZ ORTEGA