La hoja que quería madurar
Érase una vez una hoja de olivo que quería ser libre y no formar parte del árbol
porque cuando sus demás compañeras maduraban salían desprendidas de la
rama del árbol por el viento y eran libres y esta le tenía envidia y se enojaba
constante mente con el árbol, ya que no podía desprenderse de él, y le decía
déjame ser libre y el árbol le decía debes esperar tu tiempo.
Pasaron los días y la hoja seguía discutiendo con su padre el árbol, hasta
que una mañana las aves volaban desesperadas porque se acercaba un
fuerte viento, el árbol le dijo a todas las hojas agárrense fuerte a mí y no se
desprendan, cuando el gran viento se acercó la hoja vio la oportunidad de
escaparse y ser libre dejándose llevar por el viento.
A la mañana siguiente la hoja despertó en el patio de una casa, ella escucho
un ruido fuerte que se acercaba asía el patio, era un granjero con una enorme
escoba que con sus varitas recogía la basura, el granjero después de haber
terminado de recoger todas las hojas, tomo un leño lo encendió y lo puso en las
las hojas que había recogido, la pequeña hoja pedía auxilio pero nadie la ayudo
y fue consumida por el fuego.
Érase una vez una hoja de olivo que quería ser libre y no formar parte del árbol
porque cuando sus demás compañeras maduraban salían desprendidas de la
rama del árbol por el viento y eran libres y esta le tenía envidia y se enojaba
constante mente con el árbol, ya que no podía desprenderse de él, y le decía
déjame ser libre y el árbol le decía debes esperar tu tiempo.
Pasaron los días y la hoja seguía discutiendo con su padre el árbol, hasta
que una mañana las aves volaban desesperadas porque se acercaba un
fuerte viento, el árbol le dijo a todas las hojas agárrense fuerte a mí y no se
desprendan, cuando el gran viento se acercó la hoja vio la oportunidad de
escaparse y ser libre dejándose llevar por el viento.
A la mañana siguiente la hoja despertó en el patio de una casa, ella escucho
un ruido fuerte que se acercaba asía el patio, era un granjero con una enorme
escoba que con sus varitas recogía la basura, el granjero después de haber
terminado de recoger todas las hojas, tomo un leño lo encendió y lo puso en las
las hojas que había recogido, la pequeña hoja pedía auxilio pero nadie la ayudo
y fue consumida por el fuego.
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